Nuestra Historia


Nuestra Historia.

¿Quiénes Somos?

Nuestro Instituto fundado el 25 de enero de 1963, es decir, hace 60 años, por hermanas de la Congregación de Carmelitas Misioneras de Santa Teresa, se inauguró con el siguiente objetivo que describe nuestro Modelo Educativo:
“Surge el Instituto Cultural Sucre, como una Institución Educativa que ofrece un lugar de encuentro para la formación integral para la niñez y la juventud, fomentando el espíritu de familia y comunión no sólo en Ciudad Satélite, sino hacia los espacios circunvecinos y toda familia que opte por el Instituto Cultural Sucre”.
La mística educativa que subyace en el Modelo, es asumida desde la Espiritualidad Carmelitana que ofrece al ser humano un camino de dignificación personal, cayendo en la cuenta de su propia valía y la de los seres humanos que le rodean; ante todo, sabiéndose amado profundamente por Dios Padre y bajo la compañía y protección de Nuestra Madre Santísima del Monte Carmelo.
El nombre de Instituto Cultural Sucre, es de alta relevancia para quienes formamos esta comunidad educativa. Al ser Instituto ofrecemos estabilidad, sostén y fundamentos sólidos, tanto en el aspecto cultural-académico, como en la tarea formativa en la que contemplamos un crecimiento armónico de las facultades del ser humano.

El nombre de Sucre hace referencia a Don Antonio José Ma. de Sucre, hombre dotado de un dinamismo extraordinario, quien expresó su fe en la cultura para el progreso de los pueblos con una frase célebre: “Educar para una vida decorosa”, por lo que la búsqueda de la verdad la realizamos profundizando en el Evangelio de Jesús: desde el amor como expresión de libertad.

En el último lustro, hemos sido testigos de un cambio de expresión de nuestro Modelo Educativo Institucional. La referencia metodológica y el uso de tecnología de punta, han sido los medios de innovación que se ha proyectado en el entorno social.

Hemos profundizado y perfeccionado los recursos y la estandarización de itinerarios de formación para permanecer con “la puerta abierta” a la digitalización, la robótica, las lenguas extranjeras y otros instrumentos que nos permiten estar atentos y abiertos a la Educación Globalizada. Soñamos proyectos que nos apasionan y nos llevan al cambio. Aquí cada presencia es importante para fortalecer el trabajo educativo.
Este tiempo es importante. La historia nos ha marcado un devenir en el que se precisa de la comunión y el fortalecimiento mutuo. Nuestro Proyecto Educativo seguirá trabajando en el fortalecimiento de la identidad que como personas, comunidades, familia y sociedad necesitamos.

Y lo primero es aprender a “despertar a amar”, es decir, despertar a la esencia misma de quienes somos y a la vocación fundamental que recibimos desde el momento de nuestra concepción. Seguiremos el camino del aprendizaje del amar desde el abrir los ojos al Evangelio de Jesús, a la experiencia de ser amados desde el principio de los tiempos, para revitalizar nuestro ser y quehacer dondequiera que nos encontremos.

Por eso, continuaremos ofreciendo las herramientas de Espiritualidad y Desarrollo Humano que concentrarán el Proyecto Educativo del ICS: Interiorización y conocimiento personal; Aprender a mirar – aprender a orar; El Evangelio camino de Encuentro, y otros que favorezcan la sinodalidad, comunión y comunicación en nuestra comunidad educativa, recordando que: Es preciso comenzar, e ir comenzando siempre, de bien en mejor”, nos dirá Teresa de Jesús.
Cada día es una nueva oportunidad de recreación de nuestra existencia, de recreación de nuestras relaciones con Dios y con nuestros seres queridos. Hoy es una nueva oportunidad de plenitud.

Hoy a 60 años de la fundación de nuestro Plantel, renovamos nuestro compromiso de “caminar siempre de bien en mejor”, para que junto con las familias que optan por nuestro espacio educativo, dirijamos nuestros pasos a la construcción de un México, de una Patria capaz de expresar los valores humanos que le constituyen.

PRIMERA ESCUELA CERTIFICADA ISO 9001:2000

Como primera escuela Certificada por ISO 9001:2000, el camino de educación de calidad es expresado en la solidez que se ofrece, por lo que la consecución de sus objetivos es un logro de todos los que conformamos la Gran Familia Sucre.